El nombre PSYCH-K proviene del juego de palabras que combina la raíz griega “psyche”, que significa mente, alma o espíritu, con la K de “key” o llave en inglés. PSYCH-K significa pues la llave de la mente o del alma.
El nombre PSYCH-K proviene del juego de palabras que combina la raíz griega “psyche”, que significa mente, alma o espíritu, con la K de “key” o llave en inglés. PSYCH-K significa pues la llave de la mente o del alma.
El devenir de tu vida viene marcado por tus creencias. Si existen creencias negativas o limitadoras grabadas en tu mente es más que probable que no consigas encaminar tu vida por el camino que tú has elegido. PSYCH-K puede ayudarte a identificar estas creencias y reescribirlas de forma positiva y potenciadora para que desaparezcan esas barreras que te impiden sentirte bien o alcanzar tus metas. Puedes usar PSYCH-K para mejorar tus relaciones, tu autoestima, tu vida familiar o laboral, tu prosperidad, para enfrentarte a nuevos proyectos o para conseguir metas puntuales como dejar de fumar o perder peso, por ejemplo.
Un balance es un proceso diseñado para para establecer comunicación entre los dos hemisferios cerebrales. Al incrementarse la actividad entre los dos hemisferios se genera un estado de “cerebro integrado” que es ideal para reprogramar la mente subconsciente con ideas potenciadoras en lugar de bloqueadoras.
La primera sesión tiene una duración de 75 minutos, las siguientes de 1 hora. En los primeros minutos tú defines qué aspecto de tu vida te gustaría mejorar y cómo. A continuación se determinan las frases más adecuadas para conseguir estos cambios y se graban en el subconsciente mediante un proceso llamado balance.
Como cada persona es un mundo, el número de sesiones dependerá de cada una, de la cantidad de creencias limitantes se encuentren en el subconsciente y de la cantidad de aspectos que la persona quiera abarcar. Los efectos se notan desde la primera sesión. Es tu proceso de cambio y tú decides en cada momento si necesitas más o menos sesiones.
Todo el mundo puede cambiar. El cambio es perfectamente posible y lo puedes ver a tu alrededor si miras con los ojos bien abiertos. Si no lo crees o no lo ves, ¡ya tienes una primera creencia limitante que borrarte de tu mente! Cuando pruebes lo fácil y reconfortante que puede llegar a ser cambiar, no querrás dejar de hacerlo hasta sentirte libre y feliz.